Historia y legado
La fragata que forjó
la marina de una Nación
Toda tradición naval tiene un origen, y la de Argentina tiene un nombre: Presidente Sarmiento. Botada el 21 de agosto de 1897 en los astilleros Laird Brothers de Birkenhead, Inglaterra, fue la primera fragata construida expresamente para formar a los oficiales de la Armada Argentina con las técnicas más avanzadas de su época, y llevó el nombre de Domingo Faustino Sarmiento, el presidente que fundó la Escuela Naval Militar y soñaba con que los jóvenes marinos recorrieran el mundo.
Zarpó de Buenos Aires el 12 de enero de 1899 y, hasta su último viaje en 1938, cumplió treinta y siete viajes de instrucción, varios de ellos alrededor del mundo. Sus cadetes conocieron los puertos de Europa, África, Asia y América, y esos puertos conocieron a la Argentina a través de ellos.
Fue, siempre, embajadora de paz. En sus escalas la visitaron el káiser Guillermo II y el zar Nicolás II, formó en las revistas navales de las coronaciones de Eduardo VII y de Alfonso XIII, estuvo en la apertura del Canal de Panamá y llevó la bandera argentina a actos tan señalados como la inauguración de la estatua de San Martín en Boulogne-sur-Mer. Su mascarón de proa, con la efigie de la República, fue durante décadas el rostro de la marina argentina ante el mundo.
Declarada Monumento Histórico Nacional en 1962 e inaugurada como buque museo en 1964, la fragata reposa hoy en el Dique 3 de Puerto Madero, en Buenos Aires, donde recibe visitantes y entrega su legado a nuevas generaciones. Es la historia de una nación que decidió formar a sus marinos llevando su bandera allí donde el viento quisiera soplar.
⚒ Constructor: Laird Brothers, Birkenhead