Historia y legado
El corazón naval
de Ecuador
Hay buques que llevan un nombre y buques que llevan una geografía. El BAE Guayas lleva la de un río, el que baña Guayaquil, y con ella la memoria del primer buque de vapor construido en Sudamérica, que también se llamó Guayas. En 1976, en los astilleros Celaya de Erandio, Bilbao, tomó forma un velero de tres palos destinado a ser, desde el primer día, el corazón naval de Ecuador.
Sus guardiamarinas lo conocen mejor que a casi nadie: han dormido bajo sus cubiertas, trepado a sus vergas y aprendido en su arboladura que el valor de un oficial se mide más por lo que sirve que por lo que manda. Cuando despliega las velas, el Guayas pone ante cualquier puerto el aspecto cuidado y orgulloso de un país que se presenta a sí mismo con la cabeza alta.
Pertenece, además, a una estirpe. Hijo de la misma casa que el Gloria y el Cuauhtémoc, ha navegado junto al Juan Sebastián de Elcano y a sus hermanos hispanoamericanos en esas regatas que se recuerdan en los muelles, jornadas en las que las dotaciones se visitan, se retan y se despiden como viejos camaradas, y de las que el Guayas ha dejado siempre buen recuerdo.
Cincuenta años después de su botadura, el BAE Guayas sigue siendo el embajador itinerante de Ecuador: un velero que cruza océanos para que su país se asome al mundo y para que sus jóvenes marinos regresen siendo otros. Medio siglo de lona y de hermandad que invita a seguir navegando.
⚒ Constructor: Astilleros Celaya